lunes, julio 27, 2009

El Monzón

Un mes ausente... ¿que por qué llevo un mes sin escribir? pues muy fácil, porque este año para variar he intentado cogerme vacaciones en verano. Sí, los años previos más por dejadez que por falta de ganas fui postponiendo mi merecido descanso vacacional hasta el Otoño e incluso el Invierno. Así me quedaba en Bilbao cubriendo a mis compañeros mientras ellos se iban de viaje a exóticos lugares. Ésto, aunque pueda parecer una de las múltiples acciones caritativas que a diario lleva a cabo Lord C no tiene mucho de altruista. Si bien es un poco coñazo no poder marcharte en los meses en los que más aprieta Lorenzo (que aquí en Euskadi tampoco es mucho) lo cierto es que en verano la carga asistencial en el Hospital disminuye sensiblemente. Hay menos trabajo, menos estrés y, por lo general, menos niños (en la Neonatal como comprenderéis no hay mucho cambio según las estaciones, la gente copula indistintamente a lo largo de todo el año y meses después eso es traduce en trabajo para el Pediatra, ¡oh el Ciclo Vital... que lo envuelve tooodooo!). Así pringas un poco pero haces guardias bastante tranquilas (que te las pagan igual) y cuando las urgencias se llenan de mocos y las plantas de asmáticos a partir de Septiembre, tú puedes decir "Aguuuur" y marcharte por ejemplo, al exótico México.

Este año, sin embargo, decidimos cogernos unas vacaciones (vacacioncillas más bien) en verano. A Iratxe y a mí nos apetecía desde hacía tiempo ir a la hermosa Bretaña pero como habitualmente nuestras fechas libres eran en Noviembre, Febrero o similares y el clima del noroeste francés no se caracteriza por su docilidad habíamos desechado la idea hasta contar con días en verano. Así este 2009 nos lanzamos a coger 6 días libres intercalados con sendos fines de semana y partimos en el Culebras Móvil rumbo a la France.

Pues bien, nos llovió el primer día, el último...y todos y cada uno de los días intermedios. El sol, como no podía ser de otro modo, no hizo acto de presencia hasta iniciamos el último tramo del viaje de vuelta. ¡Chachi!

Por lo demás un viaje muy agradable por los (yo creo que todos) pueblos costeros de Bretaña, un tour repleto de crêpes, galettes y sidra en ingentes cantidades y, como siempre que viajas con una mujer, entrada en infinidad de tiendas locales (yo creo que todas) similares a las que podrías toparte en tu ciudad de origen para admirar la maravillosa artesanía de los oriundos de la región.

Y bien, algunos os preguntaréis que por qué si me he ido sólo unos 10 días no he escrito en las semanas previas al viaje ni un mísero post. Pues simple y llanamente porque aunque tú te vayas de vacaciones, tus guardias no te las quita ni Dios y como Javi, encargado este mes de repartirnos, no se enteró de que estaba disponible para trabajar también la última semana del mes me puso mis 5 guardias en un plazo de 15 días. Como comprenderéis con un ciclo de dos semanas de trabaja, guardia, duerme, trabaja, guardia, duerme... como que no me sentía creativo.

Bueno, os pongo unas fotos del viaje que a nadie interesarán pero así os reís de cómo nos llovió.


Disfrutando del radiante sol de Julio en un pequeño pueblecito bretón.


Dando lecciones de estilo junto a mi compañero de peluche en la Finisterre francesa.


Sudando mientras como la pizza más picante del mundo (irónicamente porto la camiseta de pimientos de Padrón)


El sol brilla iluminando Mont Saint Michel



Mesdames et messieurs et vous les enfants...

domingo, junio 28, 2009

Bienes dinerarios repercutidos

Llevo varios días intentando encontrar un hueco en mi apretadísima agenda para escribir un post digno de tal nombre (aunque la dignindad implícita en el término "post", sobre todo a tenor de algunas de las creaciones de Gulías, es más bien escasa). Sin embargo el universo no ha dejado de conspirar contra mí a lo largo del último mes y no me ha dado unos días de descanso en estas semanas.

Además de mis viajes a Barcelona, Zaragoza y Vigo de los que todavía tengo que hablar, las guardias se han acumulado en los días libres de mi calendario y para colmo la mayoría han sido malas (la "maldad" de la guardia implica inexorablemente un día más de inactividad bloggística por sueño letal). Por si esto fuese poco, para más INRI (con mayúsuculas), me he visto metido en varios líos de índole burocrática/lucha-contra-el-sistema que me han impedido liberar mi prosa.

Mientras sigo pasito a pasito desarrollando mi particular proyecto Mayhem (uuuups, creo que no debía hablar del proyecto Mayhem, vosotros haced como que no habéis leído nothing) para acabar con el orden establecido, aprovecho estos minutos de descanso interguardia (tuve el miércoles y ayer y vuelvo a tener mañana) para dejar aquí reflejadas, aunque de forma somera, mis tribulaciones últimas.

Y es que en los últimos días Lord C. ha tenido que armarse de paciencia para combatir contra las fuerzas cósmico-burocráticas y hacer su propia declaración de la renta (y de paso, ayudar a su novia en la tarea). El caso es que lo de vivir en las Vascongadas tiene ciertas peculiaridades que van más allá del uso inadecuado de los tiempos verbales condicionales, y es que aquí cada provincia no es sólo una provincia (o "probintzia", no creo que se escriba así pero suena a vasco) sino que es una "provincia foral". ¿Ésto qué quiere decir?, pues yo pensaba que desde tiempos de Sancho el Grande ya no tenía ninguna implicación, pero ah no, cuán equivocado estaba.

Los vascos (y navarros), forales como son ellos, se caracterizan por tener un régimen fiscal distinto al del resto del estado. ¿Es mejor? ¿es peor? me preguntaréis, pues bien, no le preguntéis a un hombre que desconoce si el crédito de su coche es de interés fijo o variable (de hecho no sabe ni siquiera si un crédito puede ser de interés fijo o variable), lo único que sé es que es distinto, y punto. Así yo, que aunque gallego 100%, tengo mi domicilio fiscal en Bilbao no le doy mis impuestos a la Agencia Tributaria (sí, esa del pograma P.A.D.R.E., que es como el Hovercraft B.A.L.L.E.N.A. de los G.I.Joe) si no al señor recaudador foral que se pasa cada año a recoger los tributos para el Lehendakari.

El año pasado, y haciendo uso de las ventajas de pertenecer al Gremido de los Médicos (y Cirujanos-Barberos), me dirigí al Ilustrísimo Colegio Oficial de Médicos de Vizcaya, entré en su gabinete jurídico con mis papeles en mano y grité: "¡que alguien venga de inmediato a hacerme la declaración de la renta!". Una lacaya acudió veloz, revisó los papeles y me mandó al banco a por unas cosas que me faltaban. Una vez hube regresado (sí, el pretérito anterior ha regresado a mi vida, y lo ha hecho para quedarse), le di todos los datos, monté en cólera al ver que la Iglesia Católica tenía una casilla y NMDN Inc. no, estrechamos las manos y cerré de ese modo el pago de las vacaciones en México de Brotha y señora. Como tenía prisa me marché corriendo y quedó zanjada mi contribución a la sociedad (y al ocio de los que maman de la teta del Estado, aunque en el fondo sea el Estado Vasco).

Ese mismo día, al llegar a casa le recomendé a Iratxe que haría (así dicen aquí) la declaración en el Colegio de Médicos, que eran muy majos. Iratxe no dudó en seguir mi consejo, y cuando terminaron de hacérsela le dijeron que aparte de pagarle a la Hacienda Foral, tenía que pagarle 50 euros al Colegio por la gestión. Ella se extrañó porque yo le había dicho que era gratis y cuando se lo comunicó a la señora, ésta se alegró de saber que yo era su novio y le indicó que me informara de que me había ido corriendo cuando ella había salido un momento para traerme la factura y que si tenía a bien pasarme a pagar pues que me lo agradecería.

Obviamente el desenlace es el que todos intuís. Por eso este año me daba demasiada vergüenza volver al Colegio de Médicos y tuve que buscar formas alternativas para elaborar mi declaración.

Como soy un gran procrastinador (aunque no tanto como para jugar al Unreal en el curro) fui demorando y demorando la búsqueda de soluciones alternativas y así me vi en la última semana de plazo con la casa sin barrer. Lo gracioso es que en mi dejadez arrastré a mi señora, tranquilizándola semana tras semana con las típicas palabras de "baaah, deja deja, que eso luego ya vamos a cualquier sitio y nos lo hacen en un ti-tá", que sin ser un argumento válido ni aportar ninguna solución, relajan bastante.

Pero el destino no está exento de cierta ironía. El caso es que Iratxe tiene su domiciliio fiscal en Vitoria, Provincia Foral de Álava, y allí los plazos (forales) para la declaración acaban antes que en Vizcaya. De todo esto nos enteramos un domingo después de ir a Vitoria y recoger allí todos los sobres de la administración que tenía pendientes de abrir.

Así al llegar a casa a las 21:00 descubrimos que tenía 48 horas para entregar su declaración... y al día siguiente tenía guardia. Rápidamente nos bajamos el programa (foral) de la diputación foral de álava para hacer la declaración y nos pusimos manos a la obra.

¿Alguno de vosotros (que no sea letrado, juez o chusma similar) ha hecho su propia declaración de la renta?. Supongo que la contestación es no. Pues bien, en contra de lo que podáis imaginar, los programas de "ayuda" no son muy de "ayuda". En lugar de tener una casilla que ponga "dinero ganado" y otra "dinero retenido", y luego otras del tipo "gastos de alquiler", "cuenta vivienda" o "dineros donados a la caridad", se dedican a poner cosas escritas en abogado del tipo de "bienes dinerarios" , "bienes en especie", "productos mobiliarios", "bienes inmobiliarios"... y claro, vas de cabeza a el botón que pone "AYUDA". Entonces pinchas y te suelta una parrafada (en euskera y castellano) del tipo "escriba en la primera casilla los bienes dinerarios que hayan sido repercutidos, de no haber sido repercutidos introdúzcalos en la casilla de "a cuenta" restando la deducción del pagador e introduciendo esta cifra en la casilla "retenciones a CTA".

Tras un buen rato centrándonos en copiar lo que habían puesto en la declaración del año pasado los Canteros y haciendo un uso exhaustivo de Google, Yahoo e incluso Altavista, logramos rellenar el dichoso documento. Lo cierto es que una vez que te familiarizas con la jerga es una chorrada como un piano, y acabas haciendo pequeñas estratagemas como introducir la cuota del Colegio de Médicos dentro de "Cuotas Sindicales" para que desgrave (no lo hagáis chicos, que no se puede a no ser que seas autónomo).

Yo como tenía unos días más para entregarla fui saliente de guardia a un BBVA y me la hicieron de gratis (bueno, yo al menos me fui corriendo por si luego querían cobrarme). Estoy un poco indignado porque me salió a pagar unos céntimos y la que yo me hice después en mi casa con el programa foral de Vizcaya foral, me salió a devolver. Está claro que el fulano del banco no tiene ni idea.

Bueno, en el próximo post os contaré el siguiente asalto de Lord C. contra el mundo, la administración y la pequeña y mediana empresa.

Sed bien y deseadme suerte, mañana tengo guardia en la UCI y con el ratio que tengo de "evento desgraciado/guardia" me van a prohibir que me acerque a menos de 200 m de la unidad.

miércoles, junio 03, 2009

AEP

Hoy tenía pensado escribir un post resumiendo mis peripecias en Barcelona y planteando una votación para establecer las bases para la próxima VB09, pero no lo voy a hacer.

Mañana empieza en Zaragoza el congreso nacional de la Asociación Española de Pediatría (sí, esa que se vende impunemente a diversas empresas para dar su visto bueno a los más variopintos productos en sus campañas publicitarias). A priori iba a ir el sábado a presentar un póster bastante chorras, sin embargo ayer, y casi por casualidad, me enteré de que tengo que presentarlo mañana a las 11:00. Así que nada, dedicaré toda la tarde y noche a adquirir vastísimos conocimientos de analgesia y sedación (es de lo que va el póster) y mañana me pegaré el madrugón para llegar a las 11 a Zaragoza para luego retornar a Bilbao y hacer una guardia el viernes (que logré cambiar por la que me tocaba originariamente el jueves)

Como podéis comprender NMDN ha bajado un puesto en mis prioridades del día. Quizás mañana escriba... o quizás no.

Mierda.

miércoles, mayo 27, 2009

Descanso

Parecía que era ayer cuando empezaba mi rotación en la UCI y mira tú por dónde ya han pasado tres meses. Hoy ha sido mi último día de rotación y aunque parezca mentira, era algo que ya me venía apeteciendo. Es cierto que me ha gustado mucho la especialidad, que he aprendido un montón y que me gustaría dedicarme a esto pero tras 90 días de tralla el cuerpo me pide un poco de reposo. Y descansar es precisamente lo que voy a hacer. Si alguno es lo suficientemente avispado se dará cuenta de que mañana no acaba el mes y que por lo tanto no debería cambiar de rotación. Así es amigos nocillos, sin embargo mañana parto rumbo a la exótica Barcelona para asistir a un curso sobre nutrición enteral.

El curso en sí no es que tenga muy buena pinta pero como Nestlé me paga el avión y el alojamiento pues tampoco me voy a poner exigente. Espero poder celebrar mañana con los oriundos de la zona la consecución del tercer título del año del Barça (y si no, tampoco pasa nada, celebraré el título del Manchester con igual o mayor alegría).

Cuando vuelva el lunes ya os cuento todas mis aventurillas de estos días. Ahora me voy a descansar, que me lo he ganado.

domingo, mayo 17, 2009

Hasta que el árbitro no pita, lo importante son los tres puntos

Y es que el que mucho perdona lo acaba pagando pero también tanto va al cántaro a la fuente que termina por romperse. Damas y nocillos, el mundo del periodismo deportivo (ahí va un saludo para los periodistas deportivos del mundo) ha forjado a lo largo de los muchos años en los que balompié ha sido el juego patrio una serie de muletillas, frases hechas y lugares comunes de las que es prácticamente imposible salir.

Así año tras año, liga tras liga, se repiten las situaciones: equipos que ganan, equipos que pierden, árbitros que se equivocan a tu favor, árbitros que se equivocan en tu contra, jugadores que protestan porque no juegan, jugadores que parece que se van a ir al año siguiente, jugadores que parece que van a venir al año siguiente.. y año tras año, en cada una de estas situaciones, todos los entrenadores, presidentes, jugadores y aficionados dicen exactamente lo mismo.

Sinceramente, no acabo de entender muy bien cuál es la finalidad de la rueda de prensa en el mundo del fútbol; treinta periodistas delante de un fulano y todo el mundo sabe qué va a decir.

Obviamente esta temporada más de lo mismo, pero escribo este post porque me ha hecho gracia la sarta de topicazos que he estado oyendo durante estos días en Bilbao a raiz de la Final de Kopa (perdida). Así tanto los medios de comunicación locales, como los aficionados (incluyendo dentro del término "aficionados" a las enfermeras que cuando les preguntas el nombre de un jugador del Athletic te dicen Julen Guerrero pero que se pintaron la cara como las que más este miércoles) han repetido una y otra vez frases hechas, llenas de autocomplacencia incapaces de resistir cualquier análisis racional. Mis favoritas han sido las siguientes:

-"El Barça ha ganado en el campo, pero nuestra afición les ha dado una paliza en las gradas": la gente sostiene esto fundamentalmente por tres motivos. Uno (el más importante) porque sí. Te meten cuatro goles, no ves puerta en todo el partido y no puedes ni quejarte del arbitraje, así que la solución para consolarte es pensar que en la afición, a nivel personal, el bilbaíno medio vamos, es mucho más leal y fiel que el ladino hincha culé.

En segundo lugar porque en la tele (local) se ha visto que los aficionados del Athletic montaban mucha más barullo que los catalanes. Ésto lo confirman además todos los bilbaínos que se desplazaron a Valencia. El que la televisión vasca se centre en la hinchada rojiblanca y que los que viajaron desde aquí se emborrachasen hombro con hombro con otros seguidores de su mismo club, sin embargo, no les parece un sesgo lo suficientemente convincente como para derrumbar esa superioridad moral de su afición que propugnan.

Y por último, como fue más gente de Bilbao que de Barcelona a Valencia esto prueba definitivamente que tienen una hinchada de 10 (la del Barça no pasa de un 6 raspadito). Ya les he tratado de explicar que la Copa del Rey (que si tanto les jode que sea del Rey, no sé porqué coño la juegan, vamos, digo yo) es un título... ehem... menor. Que claro, si hace 25 años que no ganas ningún título pues te mueres de ilusión por ganarlo, pero si ese mismo año has ganado la liga y tienes un 50% de posibilidades de ganar la Champions, pues qué quieres que te diga, quizás yo tampoco me pagasría el viaje a Valencia, la entrada y el hotel perdiendo días de vacaciones por faltar al curro entre semana.

-El Athletic tiene mucho mérito porque juega sólo con vascos, no como el Barça, que son muy buenos pero mercenarios". Este es otro de los temas candentes sobre los que mantengo discusiones futbolísticas con los oriundos de la región. He tratado de explicarles que jugar con vascos (vascos, navarros, franceses o riojanos, pero bueno, dejémoslo para otra ocasión) es una opción más política que deportiva y que no tiene más mérito que jugar con jugadores cuyo nombre empiece por "a" o que sean todos Géminis. Cada equipo tiene las limitaciones que tiene y si éste quiere tener otras adicionales pues allá ellos. Para mí siguen teniendo más meritos los equipos que con poco presupuesto hacen maravillas fichando y montan una buen plantilla (por ejemplo el Getafe, que con mucho menos presupuesto que el Athletic se ha plantado en el doble de finales en los últimos 25 años, ¡y nadie se lo reconoce!).

Y sobre el tema de que los jugadores de los demás equipos son mercenarios pero los del Athletic no... ehem. Dejaré para otro día la discusión de porqué si un trabajador del fútbol cambia de empresa porque le mejoran las condiciones es un mercenario y en cambio si lo hace el hincha no, pero lo que está claro es que los jugadores del Athletic son tanto o tan poco "mercenarios" como los de cualquier otro club. ¿Cómo se explica sino que ninguno de los mejores futbolistas vascos juegue en el Athletic?. Los que no se van es porque nadie quiere ficharlos, y punto.

-"Estamos orgullosos de nuestros chicos, lucharon como leones": No, no lucharon un carajo. Dieron pena. Corrieron detrás del balón como pollo sin cabeza detrás patata caliente. Lo lógico, de estar algo orgulloso, sería estar un poquito menos que justo después de que ganasen las semifinales contra el Sevilla. Desde que lograron el pase a la final lo único que han hecho en la Kopa ha sido encajar 4 goles y dar una imagen bastante deplorable. Si ese eso no es motivo para estar menos orgulloso de tu equipo, al menos tampoco lo estés más.

-"Les hemos dado una lección a toda España". Para el observador foráneo esto puede parecer irrisorio pero he oído esta frase varias veces y la suelen sostener en las afirmaciones antes comentadas. La gente de aquí considera que España entera está anonadada ante la excepcionalidad de la afición bilbaína por su enorme colorido, lealtad y deportividad (a pesar del botellazo a Dani Alves, quien, por otra parte, se lo merecía); creen que España mira con envidia al Athletic por llegar hasta donde ha llegado jugando sólo con gente de Euskal Herria (y de La Rioja); y creen también que el resto del Estado se ha maravillado ante la entrega y fiereza de los leones, que han luchado contra ese Goliath futbolístico que es el Barça armados únicamente con su honda y su coraje.

Yo trato de explicarles que la afición del Athletic es bastante más fanática que la de muchos equipos pero posiblemente menos que la de otros (Sevilla, Betis, Atlético...); que no son ni más divertidos, ni más coloridos (¿qué coño quiere decir una afición "colorida"?) ni más deportivos que los demás; que lo de que jueguen sólo vascos (y riojanos) les hará ilusión a ellos pero que yo preferiría que en el Celta jugase Xavi, Iniesta, Rooney, Ibrahimovic, Casillas y sí, incluso CR7, antes que una recua de vigueses; que el Athletic dio pena, no jugó al fútbol (como no ha jugado desde hace años) y que para que la gente te admire por jugar contra el Barcelona tienes plantarle cara, no sólo presentarte al partido... pero nadie me escucha y por eso lo cuento aquí.


Lo mejor, ver el partido en la pantalla gigante rodeado de hinchas del Athletic.

miércoles, mayo 13, 2009

Final de Kopa

A pesar de que el Brotha ya se me ha puesto nervioso por tenerlo unos pocos días sin actualizar (es cierto que he fallado a mi promesa pero ha habido un puente por el medio y me han caído más guardias que al Capitán Trueno, así que sed comprensivos por favor) y de que había prometido contaros las maravillas de Granada en mi siguiente post, aquí me hallo con un nuevo post en el que además no os voy a hablar de la hermosa y etílica capital andaluza. Y es que hoy, precisamente hoy, sólo hay un tema del que se puede hablar en Bilbao... LA FINAL DE COPA (imaginadlo gritando y con rever).

Como buen vigués y ex-seguidor del Celta (en realidad sigo siendo seguidor, pero digo lo de "ex" para que luego si bajamos pueda hacer como que no me importa ante los baciles de la gente) he vivido dos finales de copa desde que tengo uso de razón. Esos dos hitos del fútbol gallego, y más aún, del fútbol maño. Ese Alejo fallando el penalty. Ese cántico hipócrita de "Alejo, amigo, Vigo está contigo". Ese segundo partido con olor a revancha y que después pareció que sólo Mostovoi quería ganar. ¡Oh sí, qué recuerdos! (por cierto, cada vez que escribo, leo u oigo "oh, sí", me suena a peli porno, ¡qué cosas! ¿verdad?).

El caso es que recuerdo también las masas celtiñas enfervorecidas saliendo de sus madrigueras. De pronto todas las amas de casa que jamás habían visto un partido de fútbol antes, se volvieron celtarras. Las pescaderas, ¡oh, qué sector el de las pescaderas! al que siempre acuden los periodistas televisivos cuando se celebra cualquier evento deportivo para hacerse eco de la devoción popular hacia el equipo de la ciudad, ¡qué pañuelos celestes gastaban las pescaderas!, ¡qué devoción hacia el Celta!, ¡qué fans de pro!. Y ¿qué me decís de todos los viejos que lo único que habían hecho en Balaídos durante los últimos 20 años había sido cagarse en la madre del árbitro, del entrenador celtiña y de todos y cada uno de los jugadores, desde el carismático delantero centro hasta el portero suplente del equipo de juveniles?, ¡qué fervor por Dios! ¡todos dispuestos a viajar hasta Sevilla para ver al equipo de sus amores!.

Sí, al igual que la Fórmula 1 cuando Alonso ganaba y toda España se volvió experta en reglajes, estrategias de paradas y difusores, cuando el equipo de una ciudad poco acostumbrada a ganar títulos llega a una final, es frecuente que TODO el mundo se vuelque con el mismo. Es algo que me irrita un poco pero hay que asumirlo. Pues bien, hoy es la final de la Copa del Rey (no me extrañaría que alguno de vosotros no lo supieráis, al fin y al cabo, ¿a quién le importa la Copa del Rey?, ¿acaso recordábais que el subcampeón de los últimos dos años fue el Getafe?) y juegan el Barça y el Athletic de Bilbao. Como he comentado, el fenómeno de "panfanatismo" con el Athletic sería bastante esperable, sin embargo aquí en Bilbao ésto alcanza cotas impensables. Recordad cómo se puso la gente en Vigo cuando llegamos a la última final, pues bien, multiplicadlo por el infinito, llevadlo hasta el fin de la eternidad y sólo entonces tendréis un ápice de lo que quiero deciros.

Desde hace semanas hay banderas en todas las casas, coches, y piezas de moviliario urbano, pero en los últimos tres días se ha llegado a un límite altamente irritante. La mitad del personal del hospital se ha ido a Valencia con o sin entrada (la final es en Valencia), y la otra mitad ha estado trabajando con pañuelos o gorros del Athletic. Las señoras de la limpieza han puesto cintas de esparadrapo blanco en sus bolsas rojas de basura, en cada planta de hospitalización hay una bandera del equipo. Aproximadamente un 60-70% de los pisos tienen una enseña rojiblanca colgando en el balcón. Los coches van tocando la bocina de un lado a otro (ahora mismo lo están haciendo frente a mi casa), y a lo largo de la mañana incluso han puesto un par de cintas con los colores del equipo cayendo por la fachada del hospital.

Da igual lo que os cuente, no os podéis hacer ni una idea.


¡Y lo mejor de todo es que piensan que van a ganar!

lunes, abril 27, 2009

Mala suerte

Querido congéneres, antes de hablaros de la mágica Granada como prometí en mi post anterior, os revelaré el porqué he incumplido mi promesa de actualizar cada 3 días a las primeras de cambio.

Todo comenzó el jueves pasado. Yo tenía guardia en la Neonatal, así que por la mañana me dirigí en el Culebramóvil al hospital, lo dejé en el parking que lo suelo dejar (por 2,3€ puedes dejarlo toda la mañana) y me fui a la UCI. Cuando hube terminado (apreciad fastuoso empleo del pretérito anterior) mi jornada laboral ordinaria, me desplacé hasta la Unidad Neonatal y llamé a la centralita para que avisasen al OTEro (no al Cabezón-que-siempre-nunca-quería-quedar sino al encargado de la OTA, la ORA vizcaína) y no me pusiesen multa por no poner ticket por la tarde. Hasta ahí todo bien.

La guardia fue bastante regulera y no me metí en la cama hasta las 4:30, con la mala suerte de que a las 7:00 me despertaronpara ingresar un 29 semanas. Cuando a las 8:00 por fin me deshice del maldito busca fui a desayunar a la cafetería. Tras comerme mi donuts y mi colacao (frío, siempre frío) se me planteó el dilema: irme a casa a dormir tras una larga jornada de trabajo o bien subir a la UCI y ayudar a mi compañera Ainhoa, que estaba de trabajo hasta las cejas y sin compañeros (salíamos de guardia yo y la otra Ainhoa, los otros dos integrantes de su equipo).

Como soy majo hasta el infinito subí a la UCI con la intención de quedarme un ratillo para sacarle algo de trabajo, pero ya sabéis cómo son estas cosas, que empiezas empiezas y terminas saliendo a las 15:30. Aunque todavía quedaban cosas por hacer, como mi fatiga era muy grande y la ropa interior que portaba desde hacía 32 horas comenzaba a cobrar vida propia, me despedí de ella y fui al parking para regresar a casa a abrazar con fuerza a Morfeo. Pero ¡oh! el Destino tenía un plan mucho más cruel reservado para mí.

Reptando reptando llegué hasta mi coche y asombrado me percaté que los hijosdeputa de la OTA aliados con la Policía Municipal de Barakaldo me habían puesto un cepo... ¡un cepo!. Tras lanzar todo tipo de improperios al aire y llamar por teléfono a la policía para cagarme en todos sus muertos (no pareció importarles lo más mínimo) anoté las instrucciones precisas para poder liberar de nuevo a mi pequeña bestia.

Como podéis imaginar el lugar al que debía dirigirme no estaba precisamente en el centro de Bilbao, sino en las afueras de Barakaldo. Como no aguantaba más con esa ropa puesta fui hasta Bilbao, me pegué una nueva ducha, me cambié de gallumbos (¡al fin!) y tomé de nuevo el metro rumbo a la desconocida Barakatown. Tras caminar en círculos durante 45 minutos siguiendo las confusas indicaciones de los oriundos barakaldeses y disfrutar de un vistoso paseo construído al lado de un río de residuos fecales (en serio, ¿quién se gasta dinero en acondicionar un paseo que transcurre junto a un río séptico?) llegué al Depósito Municipal de Vehículos.

En ese momento, aunque el sueño me impedía pensar con claridad, me percaté de una desgraciada situación; y es que en los últimos meses había venido acumulando diversas multas en el mismo parking (unas 4 o 5) que como no me habían sido notificadas a mi domicilio, pensé que no tendría que pagar (así soy yo). Sin embargo ahora que por fin me habían capturado, supuse que me harían pagar todas juntas. Una gota fría de sudor recorrió mi frente y traté de hacer el cálculo mental de qué era más caro, si mi coche o las multas por si me fuese a salir rentable dejarlo allí tirado con el cepo forever. A pesar de mis reducidas facultades mentales concluí que pagar las multas era la mejor opción.

Por suerte para mi el sistema Barakaldí de notificación de multas está poco desarrollado y el fulano del depósito sólo me cobró la del cepo (70€ del ala). Antes de que se diese cuenta del error salí de allí corriendo, tomé de nuevo el metro y cuando llegué junto a mi pequeño Civic, el cepo había desaparecido. Con todo el ajetreo, obviamente,ya eran las 20:00, hora a la que había quedado con mis compañeros de promoción para planificar la organización de un pequeño y somero acto de despedida para nuestras R4´s que ya terminan.

Tras debatir y discutir, dado que era tarde, nos fuimos a cenar y a tomar unos vinos. A todo esto, no os había contado que al día siguiente, sábado, se había organizado un evento social que se prometía bastante concurrido consistente en las típicas actividades vascas de ir al monte y luego ir a cenar a una sidrería. A mi lo del monte no me hacía ni puta gracia, pero como era condición sine qua non para luego ir a degustar chuletón me tuve que apuntar. A Iratxe por contra, como buena vasca, lo de subir al monte (concretamente al Gorbea, monte anodino pero de gran importancia para la iconografía vasca) le hacía mucha ilusión y que yo la acompañase pues supongo que también. Como uno es bueno novio accedí a lo del monte, pero como tampoco soy tonto, traté de utilizar la técnica que a mi me gusta llamar "judo psicológico". Ésta consiste en emplear la energía de tu rival para doblegar su propia voluntad y salir así airoso del brete. En éste caso, por ejemplo, mi idea fue la siguiente: "aunque ahora estoy agotado porque llevo dos días sin dormir y ya es la 1:00 intentaré beber y bailar para que Iratxe me siga, se pille una buena toña, mañana esté hecha polvo, no quiera ir al monte y yo quede como un buen y abnegado novio". El judo psicológico no salió bien y ocurrió el peor plan posible, esto es, nos quedamos medio borrachos y a medio salir, volviendo a casa a las 3.

En contra de lo que cabría pensar salir y beber "a medias" no equivale a divertirse a medias. Si sales un poco y bebes un poco lo más probable es que no te lo pases bien y además al día siguiente estés hecho polvo y resacoso... y tengas que ir al monte.

Y así vuestro querido Lord C rememorando episodios anteriores vividos en su Campamento Krusty subió al Gorbea bajo las inclemencias del tiempo. Lluvia, frío y viento acompañaron nuestro épico ascenso. Y ¿qué decir sobre la experiencia?. Así en frío, razonando sobre el tema, lo de ir al monte suena a actividad bastante inútil, algo en plan:

- voy al monte
-¿y a qué vas?
- al monte
- ya, ¿pero qué vas a hacer allí?
- no sé, joder, ir

Y es que mi pobre mente utilitarista es incapaz de concebir una actividad cuya finalidad está autocontenida en sí misma. El único argumento que la gente consiguió darme para animarme a ir fue que "luego el bocadillo que te tomas arriba te sabe cojonudo", lo cual me recordó mucho al del chiste del fulano que cuando escapa del león corre con un yunque en los brazos porque así luego cuando lo suelta corre más.

Tras haber subido, haberme mojado y haber pasado frío, sólo puedo añadir que subir al monte sirve para subir al monte (y luego bajar) y nada más, y sí, el bocadillo estaba bueno pero no merece la pena caminar 4 horas pasando frío para comértelo.

Pero bueno, cumplí con mis compañeros y con mi novia y regresé al hogar agotado por la falta de sueño, el ejercicio de subir al monte y el hambre pero espoleado pensando en el chuletón que me iba a comer esa noche. Tan espoleado iba que cuando llegué al peaje me metí por una caja que no tenía Vía T y acabé utilizando toda la potencia de frenado de mi Civic, lo que no evitó que impactase contra la barra, eso sí, lo suficientemente despacio como para no romper ni la barra ni el parabrisas.

Tras todos estos felices acontecimientos llegué a casa y como era menester, me tumbé a echar una siesta épica. Como podéis imaginar los que conozcáis las habilidades dormidísticas de Lord C, me quedé dormido y se me pasó la hora a la que habíamos quedado para ir en autobús a la sidrería (el autobús lo ponía la propia sidrería, que está en Guipuzkoa y salía desde Bilbao). Por suerte aunque le autobús partió una compañera que está en estado de buenaesperanza y que había pensado que ya que no iba a beber se iba a volver antes, iba a ir en su propio coche para no tener que esperar el autobús de regreso. Iratxe y yo quedamos con ella y enfilamos rumbo a la sidrería con la única imagen del chuletón en mente.

Pero cuando estás gafado estás gafado y a 40 km de Bilbao ocurrió lo que tenía que ocurrir... que pinchamos. Tras pararnos en el arcén y lograr no con poco esfuerzo desatornillar la rueda (los putos Audis tienen embellecedores para los tornillos de las ruedas, embellecedor central y tornillo antirrobo, requiriéndose gran esfuerzo para retirar cada uno de ellos) entre un servidor y el marido de la conductora (que acudió en su moto para sumar músculo a la operación), nos vimos incapaces entre los dos de retirarla del eje. Por suerte un operario de la autopista pasaba por ahí (a todo eso llevábamos ya una hora y media cambiando la rueda bajo la lluvia) y metiéndose bajo el coche con una cuña de madera y un martillo logró arrancar la puta rueda y convertirse en el verdadero Rey de Inglaterra. Obviamente a esas horas ya no procedía ir a comer chuletón, por lo que dimos media vuelta y regresamos a Bilbao.

Tras cenar los tripulantes del coche por ahí fuera regresé al hogar y presa de la furia me emborraché yo solo.

Obviamente el Domingo me quedé en casa durmiendo, no fuese a ser que me cayese una teja encima o similar. Como véis ha sido un finde de lo más divertido.