sábado, abril 28, 2012

viernes, marzo 25, 2011

Despedida

¡Hola Nocillos! Como habréis podido intuir por el título de este post he tomado una decisión: casi 6 años después de haber iniciado su andadura este blog cierra definitivamente sus puertas digitales.

Lo cierto es que si bien el ritmo posteador había ido decayendo progresivamente durante el último año, el haber escrito tan sólo 3 posts en en los últimos 9 meses me ha llevado a tomar esta decisión.

Ya ha habido otras épocas (aunque nunca tan largas) en las que por pereza o por falta de tiempo descuidé sobremanera este rincón de la blogosfera (6 años después todavía sigo odiando esta palabra), pero lo que en realidad me lleva a cerrar es que ya no me apetece escribir aquí, y lo importante del matiz está en el "aquí". Durante los últimos meses en muchas ocasiones he querido escribir un poquito para contarle a quien le pudiese interesar (o estuviese lo suficientemente aburrido como para leerme) mis pensamientos y tribulaciones, pero cuando me sentaba para hacerlo no encontraba el modo. No sé, NMDN ha tenido siempre un tono que quedó claramente perfilado en sus orígenes y que se ha mantenido durante todo este tiempo. Es un tono muy apropiado para contar chorradas, para contar a los amigos historias de la gente que voy conociendo, lo que me pasa en una noche de borrachera o cómo es la nueva ciudad en la que vivo. Empecé a escribir aquí porque me iba a pasar casi un año encerrado estudiando lejos de casa y me parecía que podía ser a la vez una forma de mantenerme en contacto con mis amigos (sobre todo estando muchos de vosotros en el exilio en aquella época) y de alejarme un ratito al día de los libros de Medicina. La experiencia me gustó y a pesar de que fundamentalmente me dedicaba a estudiar, mi estancia en Oviedo fue muy rica en experiencias: conocí a mucha gente, hice muchas cosas nuevas... fue una época de cambios, lo ideal para escribir un blog.

Después todo el proceso de elección de plaza, el venirme a Bilbao, conocer de nuevo a más gente, empezar a trabajar en el Hospital... materia prima a espuertas para escribir... pero tras los primeros años de residencia vinieron los siguientes; menos aventuras, menos cambios, más rutina al fin al cabo... y 6 años después aquí estoy, sentado frente al ordenador. Sigo siendo yo, LordC, pero ya no soy un pipiolo de 85 Kg frente a su Pentium 90 ilusionado y acojonado a partes iguales por la incertidumbre de lo que se le viene encima, en camino para convertirse en un médico como los de la tele, vivir increíbles aventuras, seducir hermosas damas y viajar a recónditos lugares del mundo, libre, sin ataduras, puro potencial, comiéndose el mundo... No, ahora soy un morlaco de 100 Kg que se siente joven pero no, que sabe que cada decisión que ha tomado ha conllevado una renuncia, que es consciente de que ya ha pasado el momento de hacer las cosas que había que hacer a los 23 y que ahora tiene que ponerse con las de los 30 y sobre todo, que es ha visto claramente que la vida puede ser muy injusta y que, de hecho, si le das el tiempo suficiente siempre termina haciéndote una putada.

El que lea esto pensará que estoy deprimido y/o borracho/fumado, probablemente al borde del suicidio; tranquilos nocillos, lo cierto es que si tuviese que definir mi situación vital en una pocas palabras diría que estoy en una etapa feliz de mi vida, lo que pasa es que creo que durante el último año he vivido un proceso importante de entrada en la madurez. Creo que yo siempre he actuado así en muchos aspectos de mi vida, en lugar de ir poco a poco, paso a paso, tiendo a hacer las cosas en el último momento, a toda prisa y a poder ser del modo más chapucero posible, siempre he sido un gran seguidor del tarde, mal y a rastras... En vez de ir madurando año a año, he preferido esperar 5 y dar el paso en los últimos 10 meses.

Supongo que todos los que me conocéis os habréis reído a gusto con lo de "entrada en la madurez", sí, reconozco que yo soy el primer sorprendido al verme a mí mismo con 29 años emborrachándome hasta casi (repito, casi) caer redondo, dejar tareas del trabajo para última hora por estar jugando a algún videojuego, o hablar con vosotros sobre chicas como si fuésemos adolescentes. Sí, yo también pensé que con 30 años sería un tipo de persona totalmente distinta, muy seria, responsable... vamos, casi con monóculo, pero bueno, creo que algo que he descubierto es que todos somos así y que a los ojos de los de 20 años sí que parecemos ese fulano tan aburrido que acabo de describir.

Pues bien, sí, soy muy inmaduro en muchos aspectos, pero creo que durante los últimos meses he vivido un cambio muy significativo. Será la crisis de los 30 (a los que, por cierto, todavía no he llegado) o como lo queráis llamar, pero supongo que si tuviese que resumirlo brevemente diría que me he dado cuenta de que ha terminado una etapa de mi vida, por así decirlo una metaetapa, ¡una era coño! que suena más épico. Ya está, ya soy adjunto, ya he terminado de "estudiar", de prepararme. De ahora en adelante trabajaré, aquí o en cualquier otro sitio, pero me dedicaré a eso hasta que me jubile. Atrás quedan los años de colegio-instituto-universidad-residencia, ya está, ya he terminado de prepararme; obviamente todavía me queda muchísimo por aprender, seguramente cambiaré (o no) varias veces de ¿hospital?, ¿ciudad?, ¿compañeros? pero ya está, he llegado a la meta, he elegido el camino de hacerme pediatra y ya he llegado al destino, ahora ya sólo queda pasear y disfrutar de las vistas.

Aunque lo centro en el trabajo esta sensación se traslada a todos los niveles de la vida; ya no volveré a vivir esas sensaciones de los primeros días en la facultad, en la academia del MIR, en el hospital... he empezado a asumir que todos esos planes que tenía, planes muy difusos, muy poco definidos, muy fantasiosos, pero ilusionantes al fin y al cabo, que me planteaba con 22 años han quedado atrás. Sé que sólo tengo 30 años y que me quedan muchísimas cosas por vivir, cosas si duda geniales, pero ahora sé que ya nunca seré astronauta.

Supongo que con el paso de los años vas fracasando pasito a pasito. A medida que vas siguiendo tu camino y rechazando todas las bifurcaciones que se presentan ante ti asumes que ya no volverás atrás. Supongo también que la clave para ser feliz es disfrutar de las cosas buenas que te ofrece tu camino y pensar que si hubieses ido por otro lado, te las habrías perdido. Pero bueno, en el fondo es un poco triste ¿no?. Siempre que miro a un niño de 6 meses me fascina el potencial que tiene: podría ser futbolista profesional, violoncelista, ingeniero o biólogo marino, pero en su vida seguirá un camino y renunciará a los demás... Parece un tópico, un cliché, pero a lo largo del último año he terminado de interiorizar esas sensaciones y me ha embargado una melancolía que sospecho me acompañará para siempre...

El responsable principal de mi estado de ánimo es el que he intentado explicar en esos larguísimos párrafos (siento el post largo Yagoi) pero no el único. A esta filosofía barata que os he regalado se le unen otras revelaciones que he vivido por culpa de mi profesión. Desde que he empezado a trabajar en al UCI como adjunto me ha tocado lidiar con una serie de circunstancias que me han hecho reflexionar sobre la vida, lo corta y frágil que es, cómo lo que más quieres se puede ir al garete en 1 minuto. También es un cliché, y todos somos conscientes de que si te duermes en el coche te metes una leche y te quedas tetrapléjico, o que si le cae una teja en la cabeza a tu novia la mata y luego la echas de menos... sí, lo sabemos, pero en el fondo somos inmortales, y nuestros seres queridos también... pero no. Cuando ves una, y otra, y otra vez estas desgracias, el dolor de las familias, la impotencia de no poder hacer nada para ayudar... no sé, te cambia la perspectiva. Supongo que cuando lleguemos a los 40 empezaremos a pensar de verdad en nuestra propia mortalidad y nos agobiaremos, pero esa ya será otra crisis. Yo por ahora no pienso mucho en la mía pero no puedo dejar de pensar en perder a mis seres queridos... y bueno, pues el fallecimiento de mi abuelita a principios de año tampoco ayuda. Cuando miro a mis padres y los veo mayores, empiezo a ser consciente de que un día no estarán a mi lado... ¿vaya mierda no?

Pues así me siento. Como podéis imaginar ahora que vivo una vida sin grandes aventuras (aunque sí que tengo chorraditas para contar) cuando me apetece escribir me apetece hacerlo para contaros como me siento, explicaros en qué estoy pensando... y no sé, pero NMDN no me parece el sitio adecuado. Es un blog que pertenece al pasado, a la etapa de mi vida en la que todo era posible, en la que era un inconsciente inmortal, que no se preocupaba del mañana (de todas formas sigo hacerlo demasiado), para eso leed el blog del Nuevonuevoguapo que seguro os seguirá deparando divertidas novedades ahora que está exiliado en Inglaterra.

Pero como os decía antes muy a menudo me apetece escribir cosillas para contaros, y como este no me parece el sitio, pues he creado otro (¿acaso pensabais de veras que os ibais a librar de mí?, ¡pobres ilusos!). El tono del blog será otro, un poco más sincero, menos de coña (aunque espero seguir contando muchas chorradas) pero sin hacerlo en plan chica como hace M€. Supongo que no os gustará pero bueno, como seguro que en vuestros trabajos os aburrís de la hostia terminaréis por leer mis posts, ¡banda de procrastinadores!.

Pues sin más se despide N.M.D.N., han sido unos buenos años, ¡pero ya estamos en otra era joder!.

Y ahora, con todos ustedes, Culebras´ Blues.

martes, diciembre 07, 2010

Winter Biennale

¡¿Qué tal mozalbetes?! Han pasado días desde aquel post en el que prometía hacer un esfuerzo y escribir todas las semanas alguna chorradita por aquí. Supongo que los más escépticos estaríais pensando que una vez más LordC volvía a abandonaros a vuestra suerte apagando la luz del faro que para todos vosotros es este blog. Pues no, mi intención de revitalizar el blog sigue siendo firme pero una (afortunada) cadena de sucesos me ha llevado a tener que dejar temporalmente de lado mi misión. Pero ya estoy aquí.

Antes de meterme en harina os pondré al tanto de mi situación laboral actual (para los que ya la conozcáis podéis saltaros los 2 próximos párrafos). Como bien sabréis durante los últimos 6 meses (desde que terminé la residencia) he estado trabajando en la UCI con un contrato que apareció inesperadamente al jubilarse la jefa. Este contrato lo compartíamos al 50% mi compañero Diego y yo. Ésto significaba que ganaba la mitad del sueldo... pero que también trabajaba la mitad. Como soy un hombre sin hipoteca y con el coche ya pagado el ganar un poco menos de dinerito no me suponía un problema y por contra, el trabajar sólo la mitad de lo normal me proporcionaba grandes cantidades de tiempo libre que dediqué gustoso a las más nobles tareas (como convertirme en un as del Starcraft II). Hace 2 meses, sin embargo, empecé a notarme cansado de vivir como Ronaldo (además de trabajar al 50% entraba por la tarde con lo que ningún día me acostaba antes de las 3:00) y además empeoró el tiempo y ya no se podía ir a la playa. Ante esta nueva situación decidí buscarme la vida y buscarme un curro adicional. Tras enviar mi currículum a diversas empresas de videojuegos y de ser rechazado en 5 agencias de modelos (incluída una de modelos gordos) me convencí de que quizás debería dedicarme a algo relacionado con la Pediatría. Tras mucho pensar recordé las incontables virtudes que DaniP siempre ha aireado de su villa adoptiva, Mondragón (Arrasate en vasco), y de las hermosísimas descripciones que hacía de sus gentes, sus puestas de sol y su gastronomía. Cautivado por sus palabras contacté con el hospital del pueblo (uno de los comarcales que tienen Pediatría en Euskadi) y me ofrecí a hacer unas cuantas (cuatro) guardias al mes. Como habían tenido varias bajas en los últimos meses me recibieron con los brazos abiertos y así he estado trabajando los últimos 2 meses.

De este modo en Octubre y Noviembre he estado compaginando el trabajo en Cruces y en Mondragón, eso sí sin cansarme demasiado (al fin y al cabo trabajaba al 50% + 4 días adicionales). Y así llegamos al 25 de Noviembre. Mi contrato en Cruces llegaba a su fin y ya había iniciado conversaciones para fichar por Mondragón al 100% cuando de pronto dos compañeras de la UCI decidieron marcharse para vivir vidas más relajadas. Naturalmente siguiendo la política del Athletic antes de traer a gente de fuera en la UCI tiraron de cantera y nos ofrecieron a Diego y a mí sendos contratos al 100%. Naturalmente aceptamos esa inmejorable oportunidad pero estaba la pega de que me había comprometido con Mondragón (verbalmente) a hacer 5 guardias allí. Aunque podría haberme zafado con relativa facilidad (sobre todo al no haber firmado nada) como LordC es un hombre de palabra reafirmé mi compromiso para el mes de Diciembre, y así durante el próximo mes tendré que hacer 6 guardias en Cruces más 5 en Mondragón (más los turnos de tarde de Cruces para hacer el 100% de las horas). Como podréis imaginar este plan es letal y no me deja mucho tiempo libre para escribir en el blog, y cuando el otro día por fin iba a tener un hueco para hacerlo, me cayó la duodécima guarida de sorpresa (hubo que hacer un traslado a Madrid de urgencia y la compañera que estaba de guardia se fue en la ambulancia con el niño quedándome yo a pasar la noche en el hospital). Y nada, en esas ando, mi calendario los últimos días ha sido un poco caótico (he tenido guardia jueves, viernes, sábado y lunes y vuelvo a tener mañana) pero sigo vivo... habrá que ver cómo termino el mes. El consuelo que me queda es que libro Nochebuena (y seguramente Fin de Año) y podré ir a Vigo a pasarlo con la familia... bueno, eso y que espero ganar una pequeña fortuna, de hecho estaba pensando en comprar un equipo de fútbol, ¿cuál me aconsejáis?.

Y una vez puestos al día sobre mi situación laboral paso a hacer una breve reseña del que ha sido (una vez más) el evento cárnico del año. A pesar de que estábamos en año par y que el Concilio de la Carne había emitido un veredicto propicio para celebrar una Biennale, la concurrencia de múltiples circunstancias había hecho que no pudiese celebrarse en las habituales fechas estivales. Cuando todos pensábamos que habría que cambiar la costumbre y que dentro de unos años se recordaría 2010 como El Año Que No Hubo Biennale, apareció un fin de semana propicio en el calendario y a pesar de estar en Noviembre se convocó la IV Viascon Biennale, la primera Winter Biennale y la segunda indoor.

La llamada tuvo una acogida dispar; grandes nombres característicos se cayeron de la lista por uno u otro motivo; DaniP por estar en Francia (aunque estuvo a punto de volar vía Suiza-Portugal para acudir), M€ porque tenía que trabajar ese finde (no sabemos si de periodista o de abogado), Quique porque tenía concierto, Sandro no sé qué problema tiene con los vehículos de automoción..., los fijos no faltaron: LordC, Brotha, Charlie y Antolín estuvieron al pie del cañón; la incorporación del año pasado Antón repitió (aunque esta vez no trajo centollo), y como gran fichaje mediático este año pudimos contar con el grandioso Gulías.

Dadas las bajas temperaturas el evento tuvo lugar indoor pero en lugar de en el salón, comimos la carne en la cocina, junto a la cálida cocina de leña. El fuego ardió toda la noche, se contaron historias, se rió, se bebió y se comió carne (si bien es cierto que tardamos unas dos horas en lograr encender la brasa, nos acordamos mucho del Señor de la Brasa, Dani, va por ti). Como siempre sobró ternera y faltaron criollos. Como momentos destacables citaría algunos (aquí cada uno puede comentar el suyo):

-Gulías intentando convencernos de que en Localia ponen películas de zoofilia y que ese vídeo repugnante no lo vio en su ordenador sino haciendo zapping.

-Antón y su deliciosa descripción de las aplicaciones prácticas de la técnica de Zoidberg.

-La narración de la aventura de la Maratón del Amante Guisante

-Antón logrando quemar 12 pastillas de barbacoa sin elevar ni un grado centígrado la temperatura del carbón.

-Miguel incendiando mi panceta ibérica y practicándole un exorcismo a continuación.

-Y Charlie que como es una niña y le dolía la tripita porque le había cogido el frío se fue a tumbar un rato sin comer carne (inaudito).

Aquí os dejo unas fotillos de la WB.


Foto de grupo


Miguel emulando al niño tábano

Charlie se encargó del postre: galletas.

Brotha antes de exorcizar la panceta

lunes, noviembre 15, 2010

Último intento

Han pasado meses desde mi último post. Para cualquiera de mis habituales seguidores resultará obvio que tras haber alcanzado su zénit durante mis meses en Oviedo preparando el M.I.R. éste blog ha ido viviendo una lenta decadencia que en el último año y medio se ha hecho especialmente evidente; el ritmo posteador ha bajado a una media de un post al mes, y gracias, y los comentarios han ido esfumándose en busca de otros destinos más acogedores en los que ser vertidos.

Como su creador, en múltiples ocasiones he intentado reflotarlo pero lo cierto es que si bien mi convicción era firme cuando me planteaba la tarea, con el paso de los días iba postponiendo el siguiente post para un mañana que terminaba por no llegar nunca. Ésto es algo extremadamente habitual en mi persona dado que soy el Emperador de los Procrastinadores (pero no temáis, el mañana pertenecerá a los procrastinadores...) y estas vacías intenciones han acompañado a muchas otras como las de adelgazar, aprender a tocar bien la guitarra, volver a estudiar algún idioma o arrebatar a Gulías el título de Campeón Gallego de Ping-Pong. Todas han ido cayendo en el olvido. ¡Pero ya está bien!

Tengo 29 años y he empezado una nueva etapa de mi vida. Atrás quedan las épocas del Instituto, la Universidad, el MIR... y ahora ha pasado la residencia. Ya soy adjunto y mi futuro es, cuando menos incierto. No sé qué será de mi vida en muchas facetas pero lo que tengo claro es que éste es el momento ideal para empezar a hacer todas esas cosas que he ido postponiendo con el clásico argumento de "ya me pondré con la dieta el lunes, que empezar un martes no lleva a nada" o "me pondré a estudiar a las en punto, que ahora son y media y no procede".

Soy optimista respecto a este último y probablemente definitivo intento de revivir el blog y es que al igual que todos esos asuntos pendientes creo que al fin los estoy enfocando desde un punto de vista realista. En lugar de proponerme hacer vida supersupersana comiendo apio y yendo al gimnasio dos veces al día, estudiar lunes, miércoles y viernes francés, y martes, jueves y sábado alemán y contratar a Yngwee Malsteem como profesor de guitarra, he ido haciendo una aproximación más lenta, pausada y, a fin de cuentas, realizable. Así llevo corriendo unas 3 veces por semana durante los últimos 2 meses, estoy cogiendo todos los días un poco la guitarra para hacer unas escalas... y aquí entra el blog. Intentaré en los próximos meses escribir un par de veces por semana aunque no tenga nada que contar. En principo no será difícil porque tengo material para varios posts pero luego espero lograr mantenerme y no caer en la desidia habitual. Espero que me ayudéis en esta tarea.

Y ya antes de despedirme, advertiros de que el Concilio de la Carne se ha vuelto a reunir y tras estudiar los astros ha concluido que este año la Biennale ha de ser celebrada en fecha inusual para agradar a los dioses de la costilla que desean que una de cada 3 Biennales se realice en temporada Otoño-Invierno para poder lucir gabardina y sombrero (así son los dioses de coquetos). Sé que habrá bajas pero tratad de venir, es una vez cada dos años... Dani está en Besançon planteándose posibles rutas así que no quiero excusas.


jueves, julio 29, 2010

De aquí, de Madrid

A pesar de estar profundamente emocionado por la avalancha de comentarios que recibió mi último post, he conseguido rehacerme y volver a escribir para continuar relatándoos mis apasionantes aventuras madrileñas. Por cierto, el bueno del Brotha tenía razón con lo de que el problema de mi PC era la RAM; lo he abierto con mis propias manos, he extraído el módulo dañado y desde entonces todo va como la seda. ¡Qué bueno es tener un amigo informático!

Como os conté en el post anterior mi guarida en la capital estaba bastante en las afueras. El hecho de vivir en una zona tan alejada del centro tenía varios inconvenientes, especialmente dos de ellos: el más evidente, como es lógico, es que tardaba unos 40 minutos en llegar al hospital y unos 50 en llegar a la parada de Sol, tanto en Metro como en coche (sí, una vez fui en coche al hospital y tardé lo mismo pero además tuve que pagar 40 €, repito, 40 €, por dejarlo en un garaje durante la mañana). Como dato positivo destacar que me leí cinco libros (de los gordos sin dibujos) en 20 días. El otro incoveniente, menos obvio pero no por ello menos importante, es que en las afueras de Vallecas es imposible encontrar unos buenos tomates RAF, un magret de pato digno de tal nombre o un atún de Bermeo en bote por poner un ejemplo. Yo, que soy todo un gourmet, lo pasé mal al principio pero con el paso de los días terminé por acostumbrarme y sustituí mis pequeños caprichos culinarios por pizzas congeladas Dr. Oetker (debe de ser la única empresa del mundo que fabrica comida italiana precocinada y no se ha tomado la mínima molestia de ponerle un nombre remotamente italiano tipo Giovanni Rana, Buitoni o Nino Dolce). Por otro lado, como sólo iba a estar un mes en la capital, tenía claro que debía exprimir mi estancia en la medida de lo posible. Así todos los días al salir del "trabajo" (llamarlo trabajo es mucho dado que como asistía en calidad de observador mi ocupación era enteramente esa, observar, no tocar nada y darle de comer a los monos) aprovechaba para dar un largo paseo por Madrid, comer en restaurantes de esos exóticos que no hay en las provincias, tomarme una caña en una terraza viendo pasar a sus gentes..ese tipo de cosas. Así el primer día ya estuve a punto de ganar el título de Paleto del Año al casi morir atropellado por no hacer caso de un semáforo mientras me dirigía todo ilusionado a un restaurante japonés a comer sushi. Me aficioné también a un restaurante indio que estaba junto al retiro, con menú del día, bastante rico y económico. Visité también varios tailandeses, mexicanos, un indonesio... y claro, por eso a pesar de mis largos paseos no adelgacé ni un miligramo.

Así pasaba las tardes: paseando por la capital mirando los monumentos y por qué no decirlo también, a las chavalas. Lo cierto es que con la llegada del calor la ciudad estaba llena de cachondas que probablemente habrían abandonado su madriguera tras hibernar durante los fríos meses previos (sí Brotha, por allí debe de haber otro nido de cachondas similar a la que se encuentra en los aledaños de Saiáns, ¡hemos de dar con ella!). Además como M€ y Charlie estaban viviendo en la ciudad, con bastante frecuencia quedábamos y hacíamos ese tipo de cosas que hacen los jóvenes veinteañeros en una ciudad como Madrid: vivir alocadamente, como si no existiese el mañana, dejándonos llevar por la pasión y los sentidos... fundamentalmente beber cerveza vamos. Lo cierto es que las pocas noches que salí me lo pasé muy bien. Es cierto que se rieron del paleto engañándolo para que hablase con el supuesto cantante de Vetusta Morla, que el retorno al hogar era siempre una prueba durísima; una vez me quedé dormido en el metro y me desperté cuando ya había pasado mi parada... pero cuando ya había dado la vuelta e iba en dirección contraria, que las copas eran caras y me dejaba un dineral cada noche... pero la verdad es que lo pasé muy bien. Sin embargo hay una noche que merece mención especial y a la que dedicaré el próximo post. Obviamente me refiero al ¡¡FUNERAL DE MAURO!! (leído con reverb). Hasta la próxima, ahí subo unas fotitos. Nos vemos.




Vista de una esquina del hospital con el Pirulí al fondo.


Mauro Prosinecki, todas para él.


La sana juventud madrileña.


Charlie y yo con Itziar Arzak, la falsa hija del cocinero... o la auténtica hija del falso cocinero, quién sabe.

viernes, julio 16, 2010

Rage against the machine

¡Hey ho muchachos! ¿Cómo va todo? Supongo que a estas alturas del verano (mediados de Julio) ya os estaréis empezando a inquietar por no conocer la fecha de celebración de la Viascón Biennale 2010. Ya siento teneros en este sinvivir pero es que uno de los incovenientes de mi nuevo contrato es que a pesar de disponer de bastante tiempo libre (aproximadamente más que Pelé y Ramoncín juntos) carezco de la flexibilidad deseada. Vamos, que a mi me ponen las guardias y si no me gustan me las como con patatas pero de cambiarlas nada. Sumándose a esta incertidumbre se encuentra el hecho de que tampoco sé si libro en fiestas de Bilbao (rezad oh todos por mí al Monstruo de Spaghetti Volador para que así sea) por lo que no puedo lanzaros todavía una invitación formal. Afortunadamente creo que pronto me será transmitido mi calendario... os mantendré informados.

Y bueno, como viene siendo habitual supongo que os preguntaréis (una vez más) por qué he estado en silencio desde mi último post... pues bien, esta vez tengo excusa. El caso es que parece que mi ordenador se ha adelantado a Skynet y ha comenzado la rebelión de las máquinas por su cuenta. Durante el último mes me he estado enfrentando a él día tras día y noche tras noche, reinstalando Windows XP unas 15 veces, comprándome una versión original (¡sí Brotha!, ¡una versión original!) de Windows 7 e intentando instalarla sin éxito... hasta llegar a la situación actual que podríamos considerar de "tablas": mi PC se sigue colgando espontáneamente y de modo aleatorio pero al menos lo hace preservando intervalos de tiempo en los que me da tiempo, por ejemplo, para escribir un post.

El bueno de Miguel, gracias a que ha estudiado Informática, me ha podido ayudar con mi problema comentándome que probablemente sea algo de la RAM y que puedo probar a "ir quitándole módulos de RAM y ver cuál no funciona". Naturalmente yo no tengo ni idea de dónde está la RAM ni qué aspecto tiene por lo que me he quedado como si me hubiese indicado que debería revisarle el hepatopáncreas a mi ordenador porque seguro que estaba infectado. De todas formas estos conocimientos recién adquiridos me permitirán ir a la tienda de informática y darme cierto aire de connaiseur y que así me apliquen la Tarifa Palurdo en lugar de la Palurdo Ignorante Plus Plus (que es la que me aplican cada vez que llevo a mi coche al taller para la revisión periódica).

Furioso contra mi máquina pero algo más relajado puedo pasar a contaros cosas más interesantes. Aunque ya hace 2 meses que abandoné Madrid creo que si quiero poneros al día sobre mis últimas aventuras y darle a este blog algo de aspecto de diario (luego siempre es divertido volver atrás y recordar momentos del pasado reyelendo lo escrito)debo empezar hablando de mi estancia en la capital.

Como bien sabréis el mes de Abril me trasladé a la Corte para rotar en la UCI pediátrica de un reconocido hospital. Lo bueno de ir a rotar a una ciudad en la que ya tienes amigos y por un espacio de tiempo tan corto es que te permite relajarte y ser tú mismo, es decir, no hacer ni el mínimo esfuerzo por caer bien entre tus nuevos compañeros de trabajo. Y así fue cómo tras 30 días en los Madriles, Lord C. retornó a casa sin haber añadido ni un mísero nuevo contacto a su agenda de teléfonos. Lo cierto es que aunque había unas cuantas residentes realmente repelentes (creedme, más repelentes que un servidor)también había mucha gente que fue muy maja conmigo y me trató muy bien, pero bueno, la verdad es que ni uno de los mejores momentos en la ciudad transcurrió en el hospital, así que no hablaré más del tema.

Aunque todo el rato hablo de que estuve un mes en Madrid probablemente esta aseveración no sea del todo correcta. Es verdad que "el hospital" estaba en Madrid, pero lo cierto es que no estoy del todo seguro de que la fue "mi casa" estuviese realmente en Madrid... en la ciudad seguro que no, lo que no estoy seguro es de que estuviese en la Comunidad Autónoma. Y es que mi casa se hallaba en las afueras de Vallecas, es decir, las afueras de las afueras de Madrid. La verdad es que el piso estaba a tomar por culo y tardaba aproximadamente una hora en llegar al centro de la ciudad, pero esto me permitió desarrollar una de mis mayores aficiones: la lectura. Naturalmente no me fui a vivir al extra-extrarradio por este noble motivo sino porque me puse a buscar piso en serio una semana antes de marcharme lo que lo único que encontré que alquilasen por un mes, suficientemente digno y por un precio razonable fueron estos apartamentos. La verdad es que si no fuese por la ubicación el pisito estaba cojonudo: muy rollo casita de soltero. Ahí os dejo unas fotitos.

Mi cama tras la mampara es bañada por los rayos de sol que entran por mi balcón.


Autofoto con mi camiseta del Olympique de Lyon que tanto gustaba en la Capital.

Mi casa o El Imperio del Orden.



Y bueno, ya está bien por hoy. Si mi ordenador sigue portándose prometo escribir el lunes un nuevo post contándoos cómo fueron mis peripecias en la capital.


Por cierto ¡¡¡¡SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO DE FÚTBOL 11!!! (¡ahí es nada!)

jueves, junio 17, 2010

Resurrección

Vale que me he tirado casi tres meses en silencio. Vale que os dije que ahora actualizaría con regularidad. Vale que siempre que estoy un tiempo sin escribir me excuso contándoos lo liado que he estado. Bien, vale. Pero sabed que todo eso está a punto de cambiar.

Aunque suene a excusa, es cierto que mis últimos dos meses han sido bastante ajetreados. Como sabréis mis fieles seguidores el mes de Abril lo pasé en la bella capital del país. Fueron buenas semanas que disfruté en compañía de los nocillos emigrados y en las que si me apuráis, incluso aprendí alguna cosilla. Durante este periodo, por motivos ajenos a mi voluntad (una infestación vírica masiva de mi pobre portátil) me vi abocado a no poder escribir ni un mísero post. Cuando al fin retorné a Bilbao podría decir que retomé la rutina habitual, sin embargo dado que esas tres semanas de Mayo era mis últimas como residente y sobre todo, como residente con futuro muy incierto, lo cierto es que se me pasaron volando y más bien con la cabeza en otra parte.

Pero todo eso ya pasó. Ahora se abre ante mí una nueva época de mi vida en la que dispondré de algo más de tiempo libre que podré dedicar a las que siempre han sido mis pasiones... y además creo que también tendré algo de tiempo para escribir en el blog. Apretaos los cinturones y preparaos porque en las próximas semanas voy a escribir mil un posts narrándoos divertidísimas aventuras que me han quedado pendientes.

Y bueno, para los que todavía no os hayáis enterado, me voy a pasar los próximos 6 meses en Bilbao, con lo cual es preciso que vayamos organizándonos para los eventos más destacables del verano; a saber:

-Fiestas de Bilbao: como sabéis donde caben 2 caben 3, y donde caben 3 caben 9 así que mi casa está a vuestra entera disposicion... siempre que yo libre en fiestas. Tengo fe en la buena voluntad de mis compañeros adjuntos (sí, ahora soy adjunto) y que me dejen librar si no toda, al menos la mayor parte de la Semana Grande. Vosotros a priori contad con ello y en cuanto sepa algo os lo confirmo (son las últimas semanas de Agosto).

-Es año Par, y como tal el Concilio de la Carne se ha reunido y tras estudiar las entrañas de un criollo, ha concluido que es un año apropiado para la celebración de la Viascon Biennale. Ahora sólo falta elegir la fecha (incluído el mes).




PD- Los cambios de color del blogs son pruebas, así que ni os molestéis en criticarlos.