Desde hace tiempo en este blog es costumbre que Lord C. empiece sus posts quejándose de que "las últimas semanas han sido las más duras de la residencia", pues bien, como muchos de vosotros podréis imaginar ésto no es más que palabrería hueca que empleo para justificar mis prolongados silencios. Hoy haré una excepción y no diré que las últimas semanas han sido el infierno en la tierra ni nada parecido... en realidad me limitaré a aplicar esta definición a los últimos 5 días.
No sé si alguno de vosotros presta la menor atención cuando le hablo sobre mi trabajo pero yo soy muy tenaz y seguiré contándoos mis divertidas peripecias. Como creo haberos contado más de una vez, en la residencia de Pediatría vas haciendo rotaciones de duración variable por distintas secciones del servicio. Dichas rotaciones son fundamentalmente obligatorias y aunque en distinto orden, todos acabamos pasando por todas. Asimismo disponemos de unos últimos meses "libres" en los cuales podemos dedicarnos a repetir en aquéllas que más nos hayan gustado. Creo haberos comentado también que personalmente había decidido emplear mis últimos 8 meses en rotar de nuevo por la UCI con la vaga intención de dedicarme a los Cuidados Intensivos cuando termine la residencia. Por este motivo desde hace dos meses y hasta que termine mi residencia y dé comienzo una nueva etapa de "Lord C. the Legendary Journeys" (protagonizada, eso sí, por Kevin Sorbo, actor que popularizó el pantalón prieto de cuero y el saco de patatas como toga en las antigua Grecia) mi día a día transcurre y transcurrirá rodeado de pacientes críticos.
Como nuestro hospital es el de referencia para toda el área geográfica circundante para Pediatría ofrecemos una serie de servicios de los que los hospitales más pequeños de los alrededores carecen. Así por ejemplo temas como la Oncología Pediátrica, el trasplante renal o todas las cirugías cardíacas por ejemplo, están centralizados aquí. Del mismo modo, y en parte por este motivo, nuestra UCI tiene un tamaño (13 camas) y un "nivel de sofisticación" también bastante majo.
La Medicina sin embargo no deja de avanzar y cada vez se van incorporando a la práctica diaria, sobre todo en las áreas de críticos, nuevos aparatos que facilitan (aunque a veces no lo parezca) el manejo de los pacientes. Así, ya desde hacía tiempo se habían iniciado los trámites para que nuestra unidad contas con una máquina de E.C.M.O.. E.C.M.O. son siglas de oxigenación extracorpórea por membrana y vendría a ser un aparato (o más bien una serie de aparatos) que permiten conectar a un paciente y saltarte su circulación cardíaca y pulmonar. Las aplicaciones de la máquina son múltiples y variadas y no me voy a meter en eso, pero como podéis imaginar tener a un niño funcionando con una máquina que hace de corazón y pulmón durante varios días requiere una serie de cuidados excepcionales. Para empezar a utilizar el aparatejo en el servicio llevan meses y meses elaborando el protocolo de manejo, leyendo y leyendo sobre el tema y viajando a otros hospitales donde ya los utilizan para aprender de los que ya saben. Sin embargo, como pasa con todo, siempre tiene que haber una primera vez, y como también suele pasar con casi todo, nunca te sientes preparado para esa primera vez. Pues como podéis imaginar este lunes montamos la primera ECMO.
El tener que dedicar a una parte completa del equipo a un único paciente ha hecho que el trabajo del resto también se multiplique. Y como no podría ser de otro modo, justo esta semana se celebraba en el hospital un curso organizado por nuestra UCI por lo que la mayoría de los adjuntos han estado yendo y viniendo (más yendo que vinidendo) a dar clases. Y ya para rizar un poquito más el rizo, 3 de los 5 residentes que rotamos actualmente por la UCI han estado en el susodicho curso, con lo que al final hemos estado los otros dos con los 10 niños restantes. Ésto se ha traducido en que llevo toda la semana saliendo a las 19:00, que hoy me he tenido que quedar currando hasta las 16:00 después de haber tenido guardia el día anterior y no haber dormido nada y que dado que el sábado también tuve guardia, tengo la sensación de que hace tres meses que he vuelto de vacaciones; Vigo está taaan lejos en mi memoria.
A pesar de todo este lío he de reconocer que estoy muy contento y es que al final lo que más me gusta de la especialidad es la parte "variada" y de "caos controlado" que la caracteriza.
Además aunque estoy hecho polvo, mañana me voy a Barcelona para ir con Yagoi al concierto de Muse... el cual por cierto han cambiado de fecha para antesdeayer (espero que Yagoi lo haya disfrutado) por culpa de la puta Copa Davies. Pero bueno, como ya tengo los billetes allá nos iremos Iratxe y yo. A ver qué tal.
No sé si alguno de vosotros presta la menor atención cuando le hablo sobre mi trabajo pero yo soy muy tenaz y seguiré contándoos mis divertidas peripecias. Como creo haberos contado más de una vez, en la residencia de Pediatría vas haciendo rotaciones de duración variable por distintas secciones del servicio. Dichas rotaciones son fundamentalmente obligatorias y aunque en distinto orden, todos acabamos pasando por todas. Asimismo disponemos de unos últimos meses "libres" en los cuales podemos dedicarnos a repetir en aquéllas que más nos hayan gustado. Creo haberos comentado también que personalmente había decidido emplear mis últimos 8 meses en rotar de nuevo por la UCI con la vaga intención de dedicarme a los Cuidados Intensivos cuando termine la residencia. Por este motivo desde hace dos meses y hasta que termine mi residencia y dé comienzo una nueva etapa de "Lord C. the Legendary Journeys" (protagonizada, eso sí, por Kevin Sorbo, actor que popularizó el pantalón prieto de cuero y el saco de patatas como toga en las antigua Grecia) mi día a día transcurre y transcurrirá rodeado de pacientes críticos.
Como nuestro hospital es el de referencia para toda el área geográfica circundante para Pediatría ofrecemos una serie de servicios de los que los hospitales más pequeños de los alrededores carecen. Así por ejemplo temas como la Oncología Pediátrica, el trasplante renal o todas las cirugías cardíacas por ejemplo, están centralizados aquí. Del mismo modo, y en parte por este motivo, nuestra UCI tiene un tamaño (13 camas) y un "nivel de sofisticación" también bastante majo.
La Medicina sin embargo no deja de avanzar y cada vez se van incorporando a la práctica diaria, sobre todo en las áreas de críticos, nuevos aparatos que facilitan (aunque a veces no lo parezca) el manejo de los pacientes. Así, ya desde hacía tiempo se habían iniciado los trámites para que nuestra unidad contas con una máquina de E.C.M.O.. E.C.M.O. son siglas de oxigenación extracorpórea por membrana y vendría a ser un aparato (o más bien una serie de aparatos) que permiten conectar a un paciente y saltarte su circulación cardíaca y pulmonar. Las aplicaciones de la máquina son múltiples y variadas y no me voy a meter en eso, pero como podéis imaginar tener a un niño funcionando con una máquina que hace de corazón y pulmón durante varios días requiere una serie de cuidados excepcionales. Para empezar a utilizar el aparatejo en el servicio llevan meses y meses elaborando el protocolo de manejo, leyendo y leyendo sobre el tema y viajando a otros hospitales donde ya los utilizan para aprender de los que ya saben. Sin embargo, como pasa con todo, siempre tiene que haber una primera vez, y como también suele pasar con casi todo, nunca te sientes preparado para esa primera vez. Pues como podéis imaginar este lunes montamos la primera ECMO.
El tener que dedicar a una parte completa del equipo a un único paciente ha hecho que el trabajo del resto también se multiplique. Y como no podría ser de otro modo, justo esta semana se celebraba en el hospital un curso organizado por nuestra UCI por lo que la mayoría de los adjuntos han estado yendo y viniendo (más yendo que vinidendo) a dar clases. Y ya para rizar un poquito más el rizo, 3 de los 5 residentes que rotamos actualmente por la UCI han estado en el susodicho curso, con lo que al final hemos estado los otros dos con los 10 niños restantes. Ésto se ha traducido en que llevo toda la semana saliendo a las 19:00, que hoy me he tenido que quedar currando hasta las 16:00 después de haber tenido guardia el día anterior y no haber dormido nada y que dado que el sábado también tuve guardia, tengo la sensación de que hace tres meses que he vuelto de vacaciones; Vigo está taaan lejos en mi memoria.
A pesar de todo este lío he de reconocer que estoy muy contento y es que al final lo que más me gusta de la especialidad es la parte "variada" y de "caos controlado" que la caracteriza.
Además aunque estoy hecho polvo, mañana me voy a Barcelona para ir con Yagoi al concierto de Muse... el cual por cierto han cambiado de fecha para antesdeayer (espero que Yagoi lo haya disfrutado) por culpa de la puta Copa Davies. Pero bueno, como ya tengo los billetes allá nos iremos Iratxe y yo. A ver qué tal.

