El Monzón
Un mes ausente... ¿que por qué llevo un mes sin escribir? pues muy fácil, porque este año para variar he intentado cogerme vacaciones en verano. Sí, los años previos más por dejadez que por falta de ganas fui postponiendo mi merecido descanso vacacional hasta el Otoño e incluso el Invierno. Así me quedaba en Bilbao cubriendo a mis compañeros mientras ellos se iban de viaje a exóticos lugares. Ésto, aunque pueda parecer una de las múltiples acciones caritativas que a diario lleva a cabo Lord C no tiene mucho de altruista. Si bien es un poco coñazo no poder marcharte en los meses en los que más aprieta Lorenzo (que aquí en Euskadi tampoco es mucho) lo cierto es que en verano la carga asistencial en el Hospital disminuye sensiblemente. Hay menos trabajo, menos estrés y, por lo general, menos niños (en la Neonatal como comprenderéis no hay mucho cambio según las estaciones, la gente copula indistintamente a lo largo de todo el año y meses después eso es traduce en trabajo para el Pediatra, ¡oh el Ciclo Vital... que lo envuelve tooodooo!). Así pringas un poco pero haces guardias bastante tranquilas (que te las pagan igual) y cuando las urgencias se llenan de mocos y las plantas de asmáticos a partir de Septiembre, tú puedes decir "Aguuuur" y marcharte por ejemplo, al exótico México.
Este año, sin embargo, decidimos cogernos unas vacaciones (vacacioncillas más bien) en verano. A Iratxe y a mí nos apetecía desde hacía tiempo ir a la hermosa Bretaña pero como habitualmente nuestras fechas libres eran en Noviembre, Febrero o similares y el clima del noroeste francés no se caracteriza por su docilidad habíamos desechado la idea hasta contar con días en verano. Así este 2009 nos lanzamos a coger 6 días libres intercalados con sendos fines de semana y partimos en el Culebras Móvil rumbo a la France.
Pues bien, nos llovió el primer día, el último...y todos y cada uno de los días intermedios. El sol, como no podía ser de otro modo, no hizo acto de presencia hasta iniciamos el último tramo del viaje de vuelta. ¡Chachi!
Por lo demás un viaje muy agradable por los (yo creo que todos) pueblos costeros de Bretaña, un tour repleto de crêpes, galettes y sidra en ingentes cantidades y, como siempre que viajas con una mujer, entrada en infinidad de tiendas locales (yo creo que todas) similares a las que podrías toparte en tu ciudad de origen para admirar la maravillosa artesanía de los oriundos de la región.
Y bien, algunos os preguntaréis que por qué si me he ido sólo unos 10 días no he escrito en las semanas previas al viaje ni un mísero post. Pues simple y llanamente porque aunque tú te vayas de vacaciones, tus guardias no te las quita ni Dios y como Javi, encargado este mes de repartirnos, no se enteró de que estaba disponible para trabajar también la última semana del mes me puso mis 5 guardias en un plazo de 15 días. Como comprenderéis con un ciclo de dos semanas de trabaja, guardia, duerme, trabaja, guardia, duerme... como que no me sentía creativo.
Bueno, os pongo unas fotos del viaje que a nadie interesarán pero así os reís de cómo nos llovió.
Este año, sin embargo, decidimos cogernos unas vacaciones (vacacioncillas más bien) en verano. A Iratxe y a mí nos apetecía desde hacía tiempo ir a la hermosa Bretaña pero como habitualmente nuestras fechas libres eran en Noviembre, Febrero o similares y el clima del noroeste francés no se caracteriza por su docilidad habíamos desechado la idea hasta contar con días en verano. Así este 2009 nos lanzamos a coger 6 días libres intercalados con sendos fines de semana y partimos en el Culebras Móvil rumbo a la France.
Pues bien, nos llovió el primer día, el último...y todos y cada uno de los días intermedios. El sol, como no podía ser de otro modo, no hizo acto de presencia hasta iniciamos el último tramo del viaje de vuelta. ¡Chachi!
Por lo demás un viaje muy agradable por los (yo creo que todos) pueblos costeros de Bretaña, un tour repleto de crêpes, galettes y sidra en ingentes cantidades y, como siempre que viajas con una mujer, entrada en infinidad de tiendas locales (yo creo que todas) similares a las que podrías toparte en tu ciudad de origen para admirar la maravillosa artesanía de los oriundos de la región.
Y bien, algunos os preguntaréis que por qué si me he ido sólo unos 10 días no he escrito en las semanas previas al viaje ni un mísero post. Pues simple y llanamente porque aunque tú te vayas de vacaciones, tus guardias no te las quita ni Dios y como Javi, encargado este mes de repartirnos, no se enteró de que estaba disponible para trabajar también la última semana del mes me puso mis 5 guardias en un plazo de 15 días. Como comprenderéis con un ciclo de dos semanas de trabaja, guardia, duerme, trabaja, guardia, duerme... como que no me sentía creativo.
Bueno, os pongo unas fotos del viaje que a nadie interesarán pero así os reís de cómo nos llovió.
Sudando mientras como la pizza más picante del mundo (irónicamente porto la camiseta de pimientos de Padrón)




