¡Hola Nocillos! Como habréis podido intuir por el título de este post he tomado una decisión: casi 6 años después de haber iniciado su andadura este blog cierra definitivamente sus puertas digitales.
Lo cierto es que si bien el ritmo posteador había ido decayendo progresivamente durante el último año, el haber escrito tan sólo 3 posts en en los últimos 9 meses me ha llevado a tomar esta decisión.
Ya ha habido otras épocas (aunque nunca tan largas) en las que por pereza o por falta de tiempo descuidé sobremanera este rincón de la blogosfera (6 años después todavía sigo odiando esta palabra), pero lo que en realidad me lleva a cerrar es que ya no me apetece escribir aquí, y lo importante del matiz está en el "aquí". Durante los últimos meses en muchas ocasiones he querido escribir un poquito para contarle a quien le pudiese interesar (o estuviese lo suficientemente aburrido como para leerme) mis pensamientos y tribulaciones, pero cuando me sentaba para hacerlo no encontraba el modo. No sé, NMDN ha tenido siempre un tono que quedó claramente perfilado en sus orígenes y que se ha mantenido durante todo este tiempo. Es un tono muy apropiado para contar chorradas, para contar a los amigos historias de la gente que voy conociendo, lo que me pasa en una noche de borrachera o cómo es la nueva ciudad en la que vivo. Empecé a escribir aquí porque me iba a pasar casi un año encerrado estudiando lejos de casa y me parecía que podía ser a la vez una forma de mantenerme en contacto con mis amigos (sobre todo estando muchos de vosotros en el exilio en aquella época) y de alejarme un ratito al día de los libros de Medicina. La experiencia me gustó y a pesar de que fundamentalmente me dedicaba a estudiar, mi estancia en Oviedo fue muy rica en experiencias: conocí a mucha gente, hice muchas cosas nuevas... fue una época de cambios, lo ideal para escribir un blog.
Después todo el proceso de elección de plaza, el venirme a Bilbao, conocer de nuevo a más gente, empezar a trabajar en el Hospital... materia prima a espuertas para escribir... pero tras los primeros años de residencia vinieron los siguientes; menos aventuras, menos cambios, más rutina al fin al cabo... y 6 años después aquí estoy, sentado frente al ordenador. Sigo siendo yo, LordC, pero ya no soy un pipiolo de 85 Kg frente a su Pentium 90 ilusionado y acojonado a partes iguales por la incertidumbre de lo que se le viene encima, en camino para convertirse en un médico como los de la tele, vivir increíbles aventuras, seducir hermosas damas y viajar a recónditos lugares del mundo, libre, sin ataduras, puro potencial, comiéndose el mundo... No, ahora soy un morlaco de 100 Kg que se siente joven pero no, que sabe que cada decisión que ha tomado ha conllevado una renuncia, que es consciente de que ya ha pasado el momento de hacer las cosas que había que hacer a los 23 y que ahora tiene que ponerse con las de los 30 y sobre todo, que es ha visto claramente que la vida puede ser muy injusta y que, de hecho, si le das el tiempo suficiente siempre termina haciéndote una putada.
El que lea esto pensará que estoy deprimido y/o borracho/fumado, probablemente al borde del suicidio; tranquilos nocillos, lo cierto es que si tuviese que definir mi situación vital en una pocas palabras diría que estoy en una etapa feliz de mi vida, lo que pasa es que creo que durante el último año he vivido un proceso importante de entrada en la madurez. Creo que yo siempre he actuado así en muchos aspectos de mi vida, en lugar de ir poco a poco, paso a paso, tiendo a hacer las cosas en el último momento, a toda prisa y a poder ser del modo más chapucero posible, siempre he sido un gran seguidor del tarde, mal y a rastras... En vez de ir madurando año a año, he preferido esperar 5 y dar el paso en los últimos 10 meses.
Supongo que todos los que me conocéis os habréis reído a gusto con lo de "entrada en la madurez", sí, reconozco que yo soy el primer sorprendido al verme a mí mismo con 29 años emborrachándome hasta casi (repito, casi) caer redondo, dejar tareas del trabajo para última hora por estar jugando a algún videojuego, o hablar con vosotros sobre chicas como si fuésemos adolescentes. Sí, yo también pensé que con 30 años sería un tipo de persona totalmente distinta, muy seria, responsable... vamos, casi con monóculo, pero bueno, creo que algo que he descubierto es que todos somos así y que a los ojos de los de 20 años sí que parecemos ese fulano tan aburrido que acabo de describir.
Pues bien, sí, soy muy inmaduro en muchos aspectos, pero creo que durante los últimos meses he vivido un cambio muy significativo. Será la crisis de los 30 (a los que, por cierto, todavía no he llegado) o como lo queráis llamar, pero supongo que si tuviese que resumirlo brevemente diría que me he dado cuenta de que ha terminado una etapa de mi vida, por así decirlo una metaetapa, ¡una era coño! que suena más épico. Ya está, ya soy adjunto, ya he terminado de "estudiar", de prepararme. De ahora en adelante trabajaré, aquí o en cualquier otro sitio, pero me dedicaré a eso hasta que me jubile. Atrás quedan los años de colegio-instituto-universidad-residencia, ya está, ya he terminado de prepararme; obviamente todavía me queda muchísimo por aprender, seguramente cambiaré (o no) varias veces de ¿hospital?, ¿ciudad?, ¿compañeros? pero ya está, he llegado a la meta, he elegido el camino de hacerme pediatra y ya he llegado al destino, ahora ya sólo queda pasear y disfrutar de las vistas.
Aunque lo centro en el trabajo esta sensación se traslada a todos los niveles de la vida; ya no volveré a vivir esas sensaciones de los primeros días en la facultad, en la academia del MIR, en el hospital... he empezado a asumir que todos esos planes que tenía, planes muy difusos, muy poco definidos, muy fantasiosos, pero ilusionantes al fin y al cabo, que me planteaba con 22 años han quedado atrás. Sé que sólo tengo 30 años y que me quedan muchísimas cosas por vivir, cosas si duda geniales, pero ahora sé que ya nunca seré astronauta.
Supongo que con el paso de los años vas fracasando pasito a pasito. A medida que vas siguiendo tu camino y rechazando todas las bifurcaciones que se presentan ante ti asumes que ya no volverás atrás. Supongo también que la clave para ser feliz es disfrutar de las cosas buenas que te ofrece tu camino y pensar que si hubieses ido por otro lado, te las habrías perdido. Pero bueno, en el fondo es un poco triste ¿no?. Siempre que miro a un niño de 6 meses me fascina el potencial que tiene: podría ser futbolista profesional, violoncelista, ingeniero o biólogo marino, pero en su vida seguirá un camino y renunciará a los demás... Parece un tópico, un cliché, pero a lo largo del último año he terminado de interiorizar esas sensaciones y me ha embargado una melancolía que sospecho me acompañará para siempre...
El responsable principal de mi estado de ánimo es el que he intentado explicar en esos larguísimos párrafos (siento el post largo Yagoi) pero no el único. A esta filosofía barata que os he regalado se le unen otras revelaciones que he vivido por culpa de mi profesión. Desde que he empezado a trabajar en al UCI como adjunto me ha tocado lidiar con una serie de circunstancias que me han hecho reflexionar sobre la vida, lo corta y frágil que es, cómo lo que más quieres se puede ir al garete en 1 minuto. También es un cliché, y todos somos conscientes de que si te duermes en el coche te metes una leche y te quedas tetrapléjico, o que si le cae una teja en la cabeza a tu novia la mata y luego la echas de menos... sí, lo sabemos, pero en el fondo somos inmortales, y nuestros seres queridos también... pero no. Cuando ves una, y otra, y otra vez estas desgracias, el dolor de las familias, la impotencia de no poder hacer nada para ayudar... no sé, te cambia la perspectiva. Supongo que cuando lleguemos a los 40 empezaremos a pensar de verdad en nuestra propia mortalidad y nos agobiaremos, pero esa ya será otra crisis. Yo por ahora no pienso mucho en la mía pero no puedo dejar de pensar en perder a mis seres queridos... y bueno, pues el fallecimiento de mi abuelita a principios de año tampoco ayuda. Cuando miro a mis padres y los veo mayores, empiezo a ser consciente de que un día no estarán a mi lado... ¿vaya mierda no?
Pues así me siento. Como podéis imaginar ahora que vivo una vida sin grandes aventuras (aunque sí que tengo chorraditas para contar) cuando me apetece escribir me apetece hacerlo para contaros como me siento, explicaros en qué estoy pensando... y no sé, pero NMDN no me parece el sitio adecuado. Es un blog que pertenece al pasado, a la etapa de mi vida en la que todo era posible, en la que era un inconsciente inmortal, que no se preocupaba del mañana (de todas formas sigo hacerlo demasiado), para eso leed el blog del Nuevonuevoguapo que seguro os seguirá deparando divertidas novedades ahora que está exiliado en Inglaterra.
Pero como os decía antes muy a menudo me apetece escribir cosillas para contaros, y como este no me parece el sitio, pues he creado otro (¿acaso pensabais de veras que os ibais a librar de mí?, ¡pobres ilusos!). El tono del blog será otro, un poco más sincero, menos de coña (aunque espero seguir contando muchas chorradas) pero sin hacerlo en plan chica como hace M€. Supongo que no os gustará pero bueno, como seguro que en vuestros trabajos os aburrís de la hostia terminaréis por leer mis posts, ¡banda de procrastinadores!.
Pues sin más se despide N.M.D.N., han sido unos buenos años, ¡pero ya estamos en otra era joder!.
Y ahora, con todos ustedes, Culebras´ Blues.
6 comentarios:
Vaya, me he sentido aludido en el último párrafo, aunque no mucho (¿chica? Eh, que mi madre dice que soy muy masculino). Sólo me queda decir: "Guau guau, amiguito, guau guau.
La verdad es que todos hemos ido creciendo con este blog. Hubo momentos de frenetica actividad. Supongo que en cierto modo tambien significa la madured para muchos de nosotros.
¡Larga vida a NMDN!
Por cierto, ¿Maduro? solo puedo decir: jaja.
No M€, todo ha sido un malentendido. Me refería al blog de otro M€ que conozco, mucho más gayer que tú.
Es obvio y notorio que tu blog destila recia virilidad por los cuatro costados... ¡válgame Dios!
Aterrizando en la madurez... maldita madurez, pero cierta. Me siento identificado con varias de tus apreciaciones, que le vamos a hacer... Suerte con tu nueva andadura te leeré pues soy uno de esos que se aburre en el trabajo.
Atentamente
Yo sí que llego tarde mal y a rastro que me acabo de enterar del cierre del blog Decano pero me alegro que sea por un cambio y para continuar la obra por otro lado con nuevos aires.
Publicar un comentario en la entrada